8 consejos para una transición vegetariana eficaz

¡Hola, veggies!
¡Está decidido! Quieres mejorar tu estilo de vida y hacerte vegetariano, pero no sabes cómo pasar a la acción, porque la información adecuada es un auténtico galimatías. Te entiendo. Yo he pasado por ahí.
¡Sin pánico! Aquí tienes 8 consejos para adoptar para pasar del deseo a la acción y aprender a viajar hacia una cocina vegetariana multisensorial con numerosos tesoros culinarios. ¡Pruébalo! y adoptarás muy pronto el estilo de vida vegetariano.
#1 Quiero hacerme vegetariano porque...
Empieza por enumerar tus motivaciones: ¿Cuáles son tus razones: tu salud, el medio ambiente, limitar el sufrimiento animal, el simple rechazo a la carne y otros productos de origen animal, todas estas razones juntas, etc.?
#2 Identifica los nuevos hábitos que quieres implantar
Se trata primero de enumerar tus hábitos actuales desde que te levantas hasta que te acuestas.
Luego elegir los que quieres modificar.
Por ejemplo: “Tengo la costumbre de comprar embutidos en el supermercado y de comer carne roja todos los días”, “Casi no como verdura”, “Cocino poco”.

Y después sustituirlos por los nuevos hábitos que quieras implantar.
Algunos ejemplos que me ayudaron a empezar mi transición:

Consumo más legumbres
Voy al mercado a hacer la compra
Aprendo a hacer una receta casera vegetariana
Pruebo un alimento nuevo cada semana
Todos los domingos preparo mis comidas vegetarianas con antelación, para 3 o 4 comidas
Hago una lista de la compra con productos sanos y me ciño a ella
#3 Pasa a la acción
Pasar a la acción es pasar de la definición de tu objetivo y de tus nuevos hábitos a la creación de pequeños cambios cotidianos.
Aquí tienes un ejemplo de PLAN DE ACCIÓN para repartir en el plazo que más te convenga
(1 mes, 6 meses, 1 año, etc.).

Trucos: tómate el tiempo de hacer un planning semanal y una lista de la compra, y respétalos a rajatabla. Estarás menos tentado de comprar los alimentos que quieres reducir o eliminar. Llena tu nevera de alimentos nuevos y no lo olvides: cuanta más variedad tengas, más podrás experimentar y variar los placeres.
Utiliza EL EFECTO ACUMULATIVO (compound effect)
Son pequeñas acciones repetidas con regularidad en tu alimentación las que influirán en tu transición alimentaria a largo plazo. Cuantas más veces las repitas, más se acumulan sus efectos. Las repeticiones se convertirán en automatismos. Poco a poco te reprogramas.

También puedes dedicar un día a la semana a una alimentación exclusivamente vegetariana: sustituye las proteínas de la carne o del pescado por proteínas vegetales como los garbanzos, en forma de hummus por ejemplo, o por lentejas; sustituye la leche de vaca por otras leches vegetales como la de almendra, la de soja o la de arroz. Decide asignar siempre el mismo día de la semana: te será más fácil cumplir tu objetivo y acostumbrarte al cambio. Después hazlo 2 días a la semana, y así sucesivamente.
Los pensamientos llevan a las acciones y las acciones crean los hábitos
#4 Tómate tu tiempo
No te preocupes si crees que necesitas más tiempo que un simple clic. Hacerse vegetariano requiere acostumbrarse, pero también determinar qué te funcionará mejor.
Lo más sencillo es empezar tu cambio de alimentación con tranquilidad en casa. No tendrás que afrontar la mirada ajena ni responder a los comentarios de tu entorno.
Pruebas, descubres, y cuanto más avanzas en este cambio, más te afirmas en tu elección de transición vegetariana, y mejor afrontarás este nuevo estilo de vida fuera de casa, con amigos, en el restaurante, etc.
TRUCO: Anota en forma de lista o diario de a bordo, en papel, en tu ordenador o en el móvil, los pequeños cambios realizados a diario, y haz balance un mes después: verás lo que ha funcionado y lo que se puede mejorar.
#5 Sal de tu zona de confort alimentaria

Explora nuevos sabores, prueba nuevos alimentos.
Cuando empecé, estaba tan acostumbrada a comprar los mismos productos, los mismos alimentos y a preparar muy a menudo los mismos platos, que me di cuenta de lo poco que sabía sobre la increíble diversidad de productos de la alimentación vegetal. Existen miles de recetas vegetarianas en todos los rincones del mundo, y puedes preparar variaciones interesantes a partir de tus antiguos platos favoritos de carne o de pescado. Sal, explora las tiendas ecológicas, las fruterías, ve a los mercados clásicos o exóticos y regala a tu paladar nuevos sabores. Haz mezclas que nunca te habrías atrevido a hacer, prueba, y te gusta... o no, pero sobre todo ¡DISFRUTA!
Cuando te haces vegetariano, eres más consciente de lo que te metes en la boca para alimentarte. Verás que, de forma natural, tus elecciones de productos se orientarán hacia alimentos más sanos, más ricos, más variados y más nutritivos.
No dudes en compartir tus descubrimientos, hablando de ellos a tu alrededor o publicando una foto de tus nuevos platos en tus redes sociales, y por qué no invitar a tus amigos y prepararles un plato vegetariano, o llevarlos a un restaurante exclusivamente vegetariano. Compartir una buena comida es un momento valioso, y permitirá que tus invitados descubran nuevas recetas y les dará ganas de algo distinto.
Si tienes presupuesto, regálate 2 o 3 libros de recetas vegetarianas, te inspirarán al principio. Si prefieres picotear las recetas por internet, la oferta es amplia: los sitios de cocina proponen cada vez más recetas veggie. Las redes sociales Facebook, YouTube e Instagram son una buena manera de encontrar ideas rápidamente.

#6 Sigue aprendiendo
No es fácil ser vegetariano o vegano en el mundo actual. Requiere mucho valor y, sobre todo, mucha curiosidad. La mayoría de la gente se refiere al modo de alimentación omnívoro y/o carnívoro. Para mucha gente es un concepto nuevo, aunque el vegetarianismo está en el origen de las civilizaciones.
Es importante dedicarte tiempo para entender mejor tu necesidad de cambio y cómo vas a llevar a cabo esta transición vegetariana, equilibrando al mismo tiempo tu alimentación ; y eso pasa por la necesidad de saber más sobre las variedades de vegetarianismo, de afianzar tu motivación, de descubrir nuevos alimentos y de organizarte en el día a día.
Visita los salones o festivales veganos, hay muchas cosas que descubrir: nuevos alimentos, libros de recetas, ropa elaborada con materiales vegetales, talleres de cocina.
Hace un tiempo me inscribí como voluntaria en un festival vegano. Allí conocí a vegetarianos, veganos e incluso omnívoros curiosos por descubrir el festival. Pude interactuar con cada uno de los organizadores y voluntarios, e intercambiar sobre su manera de abordar su transición alimentaria. Fue muy enriquecedor.

También puedes participar en conferencias, en talleres de cocina vegetariana, o incluso decidir seguir a tu futuro “mentor” del vegetarianismo (una persona a la que admires, un personaje conocido o no, que publica con regularidad en redes sociales, en su blog o que ha escrito sobre el tema).
Es gracias a tu curiosidad como avanzarás progresivamente en tu transición vegetariana.
#7 Pide ayuda
No dudes en pedir a los restaurantes una adaptación vegetariana de su plato de carne o de pescado. Te recomiendo encarecidamente que busques información en los sitios especializados. También puedes apuntarte a páginas de Facebook dedicadas al vegetarianismo o veganismo. Haz preguntas: “ ¿dónde puedo comprar queso vegano? ¿Con qué puedo sustituir los huevos en los pasteles? ”

Hay toda una comunidad, muy simpática, que podrá responder a tus preguntas, porque en su mente, cuantas más preguntas de internautas haya, más cambios habrá en el mundo hacia una alimentación más sana y respetuosa con los animales y el medio ambiente. Es un “win-win”, todos ganan. Ellos también han pasado por esta etapa de transición alimentaria, y algunos se han convertido en expertos en la sustitución de proteínas animales o en las formas de cocinar tal o cual alimento. ¡No dudes, pregunta!
Personalmente, participé en un estudio propuesto por la AVF (Asociación Vegetariana de Francia). Me sentía un poco sola en mi transición alimentaria y quise ver si otros, como yo, tenían las mismas dificultades. No hay nada más reconfortante que informarse o pedir consejo para que tu curva de aprendizaje sea más fácil.
No dudes en pedir consejo a tu médico de cabecera, a nutricionistas y dietistas, que aceptarán responderte, sobre todo si son “veggie friendly”.
No tengas miedo: ¡no estás solo/a!
#8 ¡No te rindas!
Asegúrate de recordar con regularidad las razones por las que elegiste cambiar tu modo de alimentación, o incluso tu estilo de vida, y de apreciar los beneficios que obtienes cada día. Has elegido bien. Verás que pasar a la alimentación vegetariana, o incluso vegana, es mucho más fácil de lo que imaginabas.
No entres en un conflicto mental: si las cosas no avanzan como quieres, es importante detenerte un momento, porque esa pausa puede ser mucho más productiva de lo que crees. Puede permitirte hacer balance y enumerar los nuevos pasos que dar.
Sé honesto contigo mismo y piensa bien qué quieres realmente hacer y conseguir. Rodéate de personas que vean oportunidades en el cambio, y te será entonces más fácil cultivar este enfoque de la vida. Cuanto más importante sea para la sociedad la causa en la que te impliques y cuanto más impacto positivo tenga en un gran número de personas, más fácil te resultará trabajar en ella.
Al final, hacer más vegetal tu plato no es tan difícil, y verás que puedes vivir mejor comiendo de otra manera.
Si crees en ti, tu nueva forma de vivir se convertirá en tu segunda naturaleza.
No dudes en compartir tu experiencia dejando un comentario.




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